Los combustibles tendrán un nuevo ajuste durante julio por la actualización parcial de los impuestos que gravan a la nafta y el gasoil. La medida fue oficializada por el Gobierno nacional a través del Decreto 562/2026, publicado en el Boletín Oficial, y rige para los hechos imponibles registrados entre el 1 y el 31 de julio.
La actualización alcanza al Impuesto sobre los Combustibles Líquidos y al Impuesto al Dióxido de Carbono, dos componentes que inciden en el precio final que pagan los consumidores en las estaciones de servicio. Para las naftas, el incremento será de $21,192 por litro por el primer tributo y de $1,298 por el impuesto ambiental. En el caso del gasoil, la suba será de $18,959 por litro, más $2,161 por dióxido de carbono.
Aunque el ajuste impositivo no siempre se traslada de manera automática y uniforme al surtidor, se espera que tenga impacto en los valores finales de venta al público. Según estimaciones difundidas por medios nacionales, la suba promedio rondaría el 1%, aunque cada petrolera puede aplicar sus propias actualizaciones según zona, demanda y política comercial.
El decreto también establece que una parte de los incrementos pendientes quedará postergada hasta el 1 de agosto de 2026, por lo que julio tendrá una aplicación parcial del esquema tributario. Con esta decisión, el Gobierno busca evitar que la actualización completa de los impuestos impacte de una sola vez sobre los precios, en un contexto en el que el costo de los combustibles sigue siendo un factor sensible para automovilistas, transportistas y actividades productivas.

