Un fuerte sismo de magnitud 4,6 sacudió este lunes la región de Nápoles a las 12:47 hora local, convirtiéndose en el más intenso registrado en las últimas cuatro décadas. El epicentro se localizó en el mar frente a Bacoli, a una profundidad de 4,9 kilómetros, según el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV). El evento sísmico volvió a poner en alerta a la población de los Campos Flégreos, una vasta caldera volcánica donde viven unas 485.000 personas.
El temblor se sintió con fuerza en toda el área metropolitana de Nápoles, desde las zonas costeras hasta el centro histórico y las áreas montañosas. “Las casas temblaron como hojas”, relató un residente al canal local. Aunque no se registraron daños estructurales graves ni víctimas, un talud rocoso se derrumbó en el agua en Punta Pennata, generando preocupación entre las autoridades.
El alcalde de Pozzuoli, Luigi Manzoni, informó que, si bien no hubo daños reportados, se activaron protocolos de emergencia y se habilitaron áreas de espera. En tanto, se suspendieron servicios de trenes y algunas líneas de metro en Nápoles como medida preventiva, en el marco de los controles estáticos exigidos por protocolo.
El sismo se produce en un contexto de intensificación del bradisismo, un fenómeno geológico característico de la zona que provoca el ascenso o descenso del suelo. Según especialistas del INGV, el suelo se ha deformado más de un metro en los últimos 20 años y el aumento de la actividad sísmica mantiene en alerta a los científicos. Aunque por el momento no hay indicios claros de una erupción inminente, los Campos Flégreos son considerados el volcán más peligroso de Europa, y cualquier alteración en su comportamiento geológico genera gran inquietud en una región densamente poblada.

