«Uno habla de los problemas económicos, pero ve cómo sale la gente. Yo creo que esto se debe a que busca gastar los pesos antes de que se te devalúen. Capaz que lo disfrutás o comprás, aunque hay cosas que no tienen precio. Sin contar que la suba de los insumos y sobre todo los servicios van a afectar a los empresarios como así también al asalariado común», expresó Juan Carlos Martínez, secretario general de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos (Uthgra) Seccional Jujuy.
Desde hace algunos meses, pero sobre todo en estas vacaciones de invierno, el sector hotelero y gastronómico de Jujuy está trabajando bien. Pero no se pueden soslayar los reclamos por el trabajo informal que va en aumento. «Lamentablemente antes de la pandemia nosotros denunciábamos un 40 o un 45% y hoy tenemos que hablar de más de un 60% de informalidad laboral. Se ve lleno o haciendo cola en los restaurantes, en las confiterías, pero no se paga a los trabajadores lo que corresponde, no se los tiene en regla», dijo el gremialista.
Y si bien hay optimismo en que finalizado julio el movimiento no decaiga, la debacle económica preocupa. «Se está trabajando a full, pero también se tiene temor de este nuevo incremento del dólar turista, esperemos que no repercuta porque se ha recuperado el turismo extranjero y otra cosa que perjudica es la suba de los servicios que han venido ya prácticamente con un incremento del 100% así como la inflación que hace complejo el tema de los insumos en los restaurantes y confiterías», apuntó.
Martínez fue muy crítico al aseverar que «el agujero negro en la Argentina es el sector político, es el único que le ha ganado a la inflación, se han incrementado su dieta, el gasto que tiene Argentina es muy grande, en Jujuy mismo. Es una provincia donde ningún gobernador, a mi entender, con el pasar de los años ha tomado como política de Estado la creación de trabajo genuino».
Uthgra Jujuy tiene 3.300 afiliados -sin contar la gran cantidad de informales- que integran la cadena económica turística. «Pareciera que los funcionarios no lo tienen en cuenta, siempre reclamé políticas públicas para la actividad», reiteró.
Vale recordar que la conducción nacional logró una paritaria del 60% de incremento «pero eso se ha licuado», admitió el referente local; de allí que el nuevo diálogo previsto para noviembre se divise como bastante lejano.
A pesar de la coyuntura, el gremio sigue apostando a la capacitación. Firmaron un convenio con la Unju y se están dictando cursos de cocina regional y mucama, entre otros, con muy buena respuesta. Ahora están haciendo los contactos en distintas esferas con vistas a otorgar el valor agregado del idioma: inglés y portugués. «Tenemos que estar a la altura de las circunstancias, dar un buen servicio», finalizó.

