La distribución de la colección “Identidades bonaerenses” en 2.350 escuelas secundarias y 443 técnicas en la provincia de Buenos Aires generó un debate sobre el uso de estos textos para la enseñanza de Educación Sexual Integral (ESI) debido a la inclusión de escenas de contenido explícito. La controversia escaló al ámbito judicial, y la vicepresidenta Victoria Villarruel se sumó a la discusión, criticando la iniciativa y calificándola como una «degradación e inmoralidad». La situación generó cuestionamientos hacia el gobernador Axel Kicillof y el director de Educación bonaerense, Alberto Sileoni.
En este contexto, la Fundación Morelli presentó una denuncia en la Justicia de La Plata contra el titular de Educación de la provincia, Alberto Sileoni. La organización alega que la distribución de estos libros en las escuelas podría violar artículos del Código Penal relacionados con la difusión de material inadecuado a menores, así como disposiciones de la Ley de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes. La denuncia se tramita en la Fiscalía Nº 6 de La Plata, y la fundación solicita detener la distribución y secuestrar los libros cuestionados.
La presidenta de la Fundación Morelli, Bárbara Vaquero Morelli, expresó que algunos títulos, como “Cometierra” de Dolores Reyes y “Las Primas” de Aurora Venturini, exponen a los estudiantes a contenidos que, según ella, exceden los límites de la ESI y pueden ser perjudiciales para su desarrollo. Desde su perspectiva, estos textos aceleran el despertar de intereses en una etapa en la que algunos jóvenes no cuentan con la madurez suficiente para comprenderlo.
Por otro lado, consejeros de educación bonaerense, como Diego Martínez y Natalia Quintana, solicitaron aclaraciones sobre los criterios de selección y distribución de estos libros. Argumentan que el catálogo no fue sometido al Consejo de Educación y pidieron informes para conocer cuáles fueron las instituciones que recibieron las colecciones y bajo qué criterios se realizó la selección de títulos.
Desde la edición del catálogo, Julieta Elffman, quien lidera el proyecto, sostuvo que el objetivo de “Identidades bonaerenses” es brindar a los estudiantes opciones diversas de lectura para fomentar su recorrido lector personal. Afirmó que los libros están acompañados por un catálogo con orientaciones pedagógicas y recomendaciones de mediación docente para facilitar su abordaje en las aulas. Elffman defendió la iniciativa al señalar que busca promover la libertad de elección y de lectura entre los estudiantes

