El inicio de las vacaciones de invierno en la Ciudad y provincia de Buenos Aires se ve empañado por la convocatoria a una asamblea de cinco gremios aeronáuticos, programada para las 11 de la mañana en uno de los estacionamientos de Aeroparque. La medida, que busca visibilizar el rechazo a cambios regulatorios y el atraso de paritarias, podría generar importantes demoras para miles de familias que inician sus viajes por el interior del país, aunque no se esperan cancelaciones.
Los sindicatos involucrados son la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), la Unión del Personal Superior y Profesional de Empresas Aerocomerciales (UPSA), la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA), la Asociación de Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (Atepsa) y la Asociación de Trabajadores del Estado en la Administración Nacional de Aviación Civil (ATE ANAC). Su principal reclamo radica en el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 378/2025, que deroga el decreto 877/2021 y modifica sustancialmente los regímenes laborales de pilotos, copilotos, tripulantes de cabina y comisarios de a bordo.
Entre los cambios más controvertidos se encuentran el aumento de las horas máximas de vuelo de ocho a diez diarias y de 800 a 1.000 anuales. Además, el descanso semanal se reduce de 36 a 30 horas, equiparándose a los estándares de Estados Unidos. La norma también limita las vacaciones a 15 días corridos, eliminando la opción de acumular hasta 45 días, y ya no considera el tiempo de traslado y espera previa al vuelo como parte del servicio. Si bien la entrada en vigor del DNU se extendió 90 días para facilitar la adaptación de las compañías, los gremios advierten sobre un «conflicto permanente» si no se revierten estas modificaciones.
De hecho, el gremio APLA ha manifestado su intención de llevar adelante medidas «para revertir esto», e incluso discuten la posibilidad de activar un paro de 48 horas para el fin de semana del 26 y 27 de julio. A pesar de que el Gobierno podría dictar la conciliación obligatoria, los sindicalistas anticipan que, de no haber un acuerdo favorable, el conflicto continuará, generando incertidumbre en un sector turístico ya preocupado por el bajo movimiento en el inicio de la temporada invernal.

