Hace 212 años, el pueblo de Jujuy protagonizó uno de los actos más heroicos en la historia argentina: el Éxodo Jujeño. Este evento marcó un hito en la lucha por la independencia y dejó una huella imborrable en la memoria colectiva.
El 26 de mayo de 1812, el Triunvirato nombró al general Manuel Belgrano como comandante del Ejército del Norte, quien estableció su cuartel en San Salvador de Jujuy. A su llegada, Belgrano se encontró con un ejército debilitado, compuesto por apenas 800 hombres sin armas ni recursos, desmoralizados tras la derrota en Huaqui. Ante este panorama, su misión fue reorganizar, rearmar y levantar el espíritu de las tropas.
En julio de 1812, tras recibir informes sobre el avance de las fuerzas realistas bajo el mando de Pío Tristán, Belgrano fue ordenado por el Triunvirato a retroceder hacia Córdoba. En consecuencia, el 29 de julio de 1812, Belgrano emitió un bando en el que instruía a la población jujeña a abandonar sus hogares y destruir todo aquello que pudiera ser de utilidad para el enemigo.
El 23 de agosto de 1812, el pueblo de Jujuy inició el éxodo. Hombres, mujeres, ancianos y niños dejaron tras de sí campos arrasados y ciudades vacías, recorriendo más de 360 kilómetros hasta Tucumán. Este sacrificio permitió que el ejército patriota reorganizara sus fuerzas y, posteriormente, obtuviera victorias clave en Las Piedras, Tucumán y Salta. Como reconocimiento, el 25 de mayo de 1813, Belgrano donó al Cabildo de San Salvador de Jujuy la Bandera Nacional de la Libertad Civil.
Hoy, jueves 22 de agosto, la memoria de aquel sacrificio será honrada con una serie de actividades conmemorativas:
Cronograma de actividades
- 17:30 horas: Concentración para la Marcha Evocativa en el Parque Xibi Xibi
- 19:00 horas: Marcha Evocativa
- 21:30 horas: Cambio de Guardia en Casa de Gobierno
Estas actividades no solo recuerdan el valor y la determinación del pueblo jujeño, sino que también refuerzan el compromiso de la comunidad con los valores de libertad y patria que impulsaron el Éxodo Jujeño.

