Desde este lunes 14 de abril, los ciudadanos argentinos pueden volver a comprar dólares en el mercado oficial sin límites, luego de que el Gobierno nacional eliminara el cepo cambiario. La medida, anunciada el viernes por el ministro de Economía, Luis Caputo, pone fin al tope mensual de 200 dólares que regía hasta ahora, permitiendo el acceso libre a la divisa estadounidense por primera vez en varios años.
La decisión fue formalizada por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) a través de la Comunicación A 8226, que establece además la eliminación de todas las restricciones que impedían acceder al mercado oficial. Entre ellas, se encontraban las que afectaban a quienes habían recibido asistencia estatal durante la pandemia, trabajaban en el sector público o percibían subsidios. A su vez, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) anunció que dejará de aplicarse la percepción impositiva sobre la compra de divisas, aunque seguirá vigente el impuesto a los consumos en el exterior.
En paralelo, el BCRA dispuso una serie de reformas para facilitar el pago de importaciones. Las empresas podrán operar más ágilmente a través del Mercado Libre de Cambios (MLC), abonando desde el momento del registro aduanero. Las MiPyMEs también se verán beneficiadas, ya que podrán pagar desde la prestación del servicio sin esperar plazos adicionales. Además, se habilita nuevamente el pago de servicios entre empresas vinculadas, con un plazo mínimo de 90 días.
Otra novedad destacada es la eliminación de la llamada “restricción cruzada” que impedía a las personas jurídicas operar libremente en el mercado de cambios. Esta flexibilización busca canalizar los pagos de importaciones y deudas financieras por vías oficiales, reduciendo la dependencia de mecanismos paralelos como el contado con liquidación (CCL).
Finalmente, el BCRA anunció el desarrollo de una nueva serie de Bonos para la Reconstrucción de una Argentina Libre (Bopreal), pensados para que las empresas puedan cancelar deudas comerciales y financieras contraídas antes de diciembre de 2023. Con estas medidas, el Gobierno apunta a normalizar el mercado cambiario, fomentar el comercio exterior y atraer inversiones. No obstante, expertos advierten que el éxito del nuevo esquema dependerá de la estabilidad económica y de mantener el equilibrio en la balanza de pagos.

