La Junta de Seguridad en el Transporte (JST) difundió el primer informe preliminar sobre el accidente aéreo ocurrido en San Fernando, donde un avión privado proveniente de Punta del Este se despistó al intentar aterrizar en el Aeropuerto Internacional de San Fernando. La aeronave, matrícula LV-GOK, se salió de la pista, chocó contra una vivienda y se incendió, resultando en la muerte del piloto Martín Fernández Loza, de 44 años, y del copiloto Agustín Oforte, de 35 años.
El informe inicial de la JST señala que el accidente ocurrió debido a una excursión de pista durante el aterrizaje, con la aeronave deteniéndose fuera del predio aeroportuario. Según una fuente local, el avión habría aterrizado a una velocidad superior a la permitida, lo que dificultó que el piloto lograra frenar adecuadamente. Sin embargo, Fernández Loza intentó minimizar los daños al desviar la trayectoria hacia un árbol, evitando un impacto directo contra la vivienda.
Afortunadamente, la casa impactada estaba desocupada al momento del accidente, lo que evitó más víctimas o heridos. Vecinos de la zona relataron que escucharon una explosión y debieron evacuar sus viviendas rápidamente. Equipos de emergencia, ambulancias, bomberos y la policía acudieron al lugar, mientras la jueza federal Sandra Arroyo Salgado supervisaba los peritajes realizados por la Policía Científica.
En 30 días, la JST publicará un informe más detallado sobre el siniestro. La aeronave, operada por New Lines S.A., pertenece a la familia del presidente de River Plate y propietario del Banco Macro, Jorge Brito. Mientras tanto, el accidente sigue generando conmoción, recordando otros eventos trágicos de la aviación nacional.

