El conflicto entre Ucrania y Rusia parece no tener fin y desde ambos bandos siguen perpetuando una guerra lamentable. El día de hoy, el presidente ruso, Vladimir Putin, ha declarado que la prioridad de Rusia es «expulsar» a las fuerzas ucranianas de su territorio. Esta afirmación llega en un momento en que las tropas ucranianas controlan 28 localidades en la región rusa de Kursk, tras una incursión transfronteriza sin precedentes que comenzó hace una semana.
Putin hizo estos comentarios durante una reunión gubernamental televisada, donde destacó que la principal tarea del Ministerio de Defensa es eliminar la presencia ucraniana en las áreas invadidas. La incursión ucraniana en Kursk ha sido la más significativa en suelo ruso desde la Segunda Guerra Mundial, y ha generado críticas hacia el Kremlin y el ejército ruso por su falta de capacidad para detener el avance ucraniano.
El gobernador de Kursk, Alexei Smirnov, informó que la incursión ha alcanzado hasta 12 kilómetros de profundidad a lo largo de un frente de 40 kilómetros. Hasta ahora, al menos 12 civiles han muerto, 121 han resultado heridos, y unas 121.000 personas han sido evacuadas de la región. Putin acusó a Kiev de lanzar el ataque para mejorar su posición en futuras negociaciones y cuestionó las posibilidades de diálogo con el régimen ucraniano.
En respuesta, Putin aseguró que Rusia intensificará sus operaciones militares y que todos los objetivos establecidos serán alcanzados. El líder ruso también mencionó que el número de personas dispuestas a alistarse en el Ejército ha aumentado desde el inicio de la incursión, y se mostró confiado en que Rusia podrá mantener la estabilidad en sus fronteras y cumplir con sus metas.

