La vicepresidenta de Argentina, Victoria Villarruel, mantuvo una audiencia privada con el papa Francisco en el Vaticano este lunes. El encuentro, que tuvo lugar en la sala Paulo VI, fue a agenda abierta y duró aproximadamente 30 minutos. Villarruel fue recibida por el pontífice en la biblioteca del apartamento pontificio, donde intercambiaron saludos cordiales y dialogaron sobre varios temas.
Durante la reunión, el papa Francisco y Villarruel conversaron de manera distendida. El pontífice le pidió a la vicepresidenta «no perder el sentido del humor» y, en tono de broma, respondió que aún estaba «vivo» cuando ella le preguntó cómo se encontraba. Tras la reunión, se llevó a cabo un encuentro con la delegación argentina, en la que estuvo presente el embajador Luis Quinelli.
Ambos intercambiaron regalos como parte de la audiencia. Villarruel le entregó una escultura de un caballo, representativa de la Pampa, y turrón artesanal. Por su parte, el papa Francisco le obsequió algunos de sus escritos recientes, incluido el «Mensaje de la Paz». Al despedirse, Villarruel expresó: “Rezo por usted, pero usted rece por mí”, a lo que el Papa accedió con un gesto de aprobación.
La vicepresidenta compartió detalles del encuentro en su cuenta de X, destacando la importancia de la reunión y agradeciendo al papa por sus palabras y consejos. Este encuentro se enmarca dentro de una serie de reuniones que Villarruel ha mantenido en Europa, donde se encontró con representantes del Senado español y otras personalidades políticas.
Villarruel también asistió a la Conferencia Internacional de Alto Nivel sobre Víctimas del Terrorismo en Vitoria, País Vasco. En dicho evento, se abordaron testimonios de víctimas de diversas naciones, y la vicepresidenta expresó su descontento con las recientes decisiones políticas en España que implican la reducción de penas a terroristas del grupo ETA.

