Las consultoras privadas proyectan que la inflación de junio podría ubicarse por debajo del 2%, un nivel que no se registra desde agosto del año pasado. La estimación acompaña lo anticipado por el flamante vocero presidencial, Adrián Ravier, quien señaló que el último dato oficial fue de 2,1% y que el Gobierno espera romper esa barrera para consolidar una desaceleración de los precios.
Entre las mediciones privadas, EcoGo, Equilibra y C&T Asociados calcularon una inflación de 1,9%, mientras que Analytica y la Fundación Libertad y Progreso la ubicaron en torno al 1,8%. Desde este último espacio señalaron que el fuerte ajuste monetario aplicado desde agosto del año pasado comenzó a mostrar efectos con demora, lo que habría contribuido a moderar el ritmo de subas luego del pico registrado en marzo.
La desaceleración estaría vinculada, principalmente, a una menor presión sobre algunos rubros sensibles. Según los relevamientos, la carne se mantuvo estable, el transporte mostró una dinámica más moderada y la indumentaria registró una baja cercana al 0,9%, impulsada por liquidaciones estacionales. De todos modos, hubo aumentos en verduras, tabaco, tarifas de energía, transporte público y costos de vivienda, especialmente por el impacto de salarios y bonos de encargados de edificios en las expensas.

