En Argentina, cada 21 de diciembre se celebra el Día del Gemelo, una efeméride que rinde homenaje a las personas que nacen en un mismo parto y comparten un origen común: el mismo óvulo fecundado que se divide en dos, un fenómeno cuyas causas aún son desconocidas.
Aunque los gemelos son comúnmente conocidos como «idénticos» debido a su mismo sexo, un detalle curioso es que no comparten el 100% de su material genético. Según la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente el 2% de los embarazos en el mundo corresponden a hermanos gemelos, y en muchos casos, existe un componente genético significativo, siendo más frecuentes en familias que han experimentado previamente casos de gemelos. Además, los tratamientos de fertilidad también han contribuido a su incremento, debido a la estimulación de la producción de óvulos y espermatozoides.
En este día especial, el homenaje se elige por su peculiaridad numérica, marcando la fecha como «21/12». Aunque los gemelos comparten el útero de forma simultánea y nacen con pocos segundos de diferencia, con el tiempo, se diferencian, aunque mantienen rasgos similares durante gran parte de sus vidas.
Algunas curiosidades sobre los gemelos incluyen la diferencia en las huellas dactilares, ya que cada uno toca el saco amniótico en lugares distintos mientras se están formando en el útero, creando líneas diferentes en sus dedos. Además, muchos gemelos desarrollan un lenguaje propio cuando son pequeños, inventando palabras para comunicarse entre ellos. También se ha descubierto que, dentro del vientre materno, los gemelos se buscan instintivamente y se tocan mutuamente.
Otras peculiaridades destacables son que cerca del 25% de los gemelos se desarrollan como si se estuvieran mirando de frente, lo que significa que si uno es diestro, el otro será zurdo, y si uno tiene una marca de nacimiento en una pierna, el otro tendrá una idéntica, pero en la pierna opuesta.
Es importante señalar que ser gemelos no es lo mismo que ser mellizos. La principal diferencia radica en que los gemelos provienen de la división de un mismo óvulo fecundado por un único espermatozoide, mientras que los mellizos provienen de dos óvulos diferentes fecundados por dos espermatozoides, lo que permite que los mellizos tengan sexos diferentes.

