El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, reiteró el Apoyo Militar de su país a Israel en medio de la creciente tensión en la Franja de Gaza. Este respaldo se produce después de que el presidente Joe Biden expresara un compromiso similar a principios de semana. Sin embargo, esto plantea preocupaciones sobre las posibles consecuencias para la estrategia de Estados Unidos en Oriente Medio.
La escalada de la tensión se originó a raíz de un ataque masivo llevado a cabo por milicias de Hamás en territorio israelí el 7 de octubre, que resultó en la pérdida de vidas y el secuestro de civiles. Este ataque desencadenó un asedio israelí en Gaza con un despliegue de 300.000 soldados y cientos de tanques, lo que resultó en una situación crítica para los 2.200.000 de habitantes de la Franja de Gaza.
Los bombardeos indiscriminados sobre áreas civiles han resultado en la muerte de numerosos civiles palestinos, y la situación se complica por la afirmación del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de que «cada miembro de Hamás es hombre muerto», lo que sugiere que no habrá prisioneros en una posible operación militar.
En este marco, el respaldo de Estados Unidos a una operación militar en Gaza podría tener consecuencias devastadoras y desencadenar mayores conflictos en el mundo árabe y musulmán, además de reavivar el yihadismo global. Por ello, la situación plantea un dilema sobre si apoyar una operación militar en Gaza o buscar una mediación pacífica.
Finalmente, para evitar la deserción de los países árabes que tienen relaciones con Estados Unidos, Blinken anunció que se reunirá con líderes de Arabia Saudí, Catar, Egipto y Emiratos Árabes Unidos.

