El 1 de febrero se conmemora el Día Mundial del Galgo, una fecha establecida para generar conciencia sobre el maltrato que sufre esta noble raza. La elección de este día no es casual; coincide con el fin de la temporada de caza en varios países, momento en el cual muchos galgos son abandonados o sacrificados de manera cruel. Estas prácticas han llevado a que numerosas organizaciones y defensores de los derechos animales unan esfuerzos para visibilizar y combatir esta problemática.
En países como España, los galgos son utilizados intensivamente durante la temporada de caza, que se extiende de octubre a enero. Durante este periodo, muchos de estos perros son mantenidos en condiciones deplorables, confinados en espacios reducidos y con una alimentación deficiente. Al finalizar la temporada, aquellos que ya no son considerados útiles para la caza enfrentan destinos trágicos, desde el abandono hasta la muerte. Se estima que cada año, miles de galgos son víctimas de estas prácticas inhumanas.
A nivel mundial, diversas organizaciones se dedican al rescate y rehabilitación de galgos, promoviendo su adopción como animales de compañía. En Argentina, por ejemplo, la Ley 27.330, sancionada en 2016, prohíbe las carreras de perros en todo el país, un avance significativo en la protección de esta raza. Sin embargo, el maltrato y abandono de galgos sigue siendo una realidad en muchas regiones. El Día Mundial del Galgo busca sensibilizar a la sociedad sobre esta situación y fomentar el respeto y cuidado hacia estos animales, destacando su lealtad, elegancia y dulzura como compañeros ideales.

