El presidente Javier Milei autorizó un adelanto millonario de fondos a las provincias en un intento por recomponer la relación con los gobernadores y destrabar la agenda legislativa. La medida contempla la entrega de hasta $400.000 millones en concepto de adelantos de coparticipación, alcanzando a unas 12 jurisdicciones del país.
La decisión se da en un contexto de tensiones entre la Casa Rosada y los mandatarios provinciales, muchos de los cuales venían reclamando recursos para afrontar gastos urgentes, especialmente el pago de salarios. Según trascendió, el esquema incluye tanto a provincias alineadas con el Gobierno nacional como a otras con vínculos más distantes, en un gesto político que busca ampliar apoyos.
Desde el Ejecutivo sostienen que el adelanto forma parte de una estrategia para reactivar el diálogo político y acelerar el tratamiento de reformas clave en el Congreso. En ese sentido, la administración libertaria apunta a aprovechar una ventana de negociación con sectores aliados para avanzar con iniciativas pendientes y recuperar protagonismo en la agenda pública.
Al mismo tiempo, la medida también busca aliviar la situación fiscal de las provincias, muchas de las cuales atraviesan dificultades financieras en medio del ajuste económico. De esta manera, el Gobierno nacional intenta combinar asistencia económica con una estrategia política más amplia para fortalecer su gobernabilidad y consolidar acuerdos legislativos en los próximos meses.

