Los tratamientos farmacológicos contra el sobrepeso y la obesidad atraviesan una etapa de fuerte desarrollo a nivel mundial, impulsada por los medicamentos conocidos como análogos o agonistas GLP-1, que actúan sobre mecanismos vinculados al apetito, la saciedad y el metabolismo. La Organización Mundial de la Salud reconoció en sus nuevas directrices que estos fármacos pueden indicarse en adultos con obesidad como parte de un abordaje integral, aunque remarcó que no reemplazan la alimentación saludable, la actividad física ni el seguimiento profesional.
Uno de los avances más recientes es la llegada de opciones en comprimidos, una alternativa para pacientes que no desean o no pueden utilizar inyectables. En Estados Unidos, la FDA aprobó la versión oral de semaglutida para control de peso, mientras que también autorizó orforglipron, otro fármaco GLP-1 en pastilla, para adultos con obesidad o con sobrepeso y enfermedades asociadas. Estas aprobaciones marcan un cambio en un mercado que hasta hace poco estaba dominado por tratamientos inyectables.
En paralelo, la investigación avanza con nuevas moléculas de mayor potencia. La farmacéutica Eli Lilly informó resultados positivos de retatrutida, un medicamento experimental que en un ensayo avanzado logró una reducción promedio superior al 28% del peso corporal en pacientes con obesidad sin diabetes, durante 80 semanas de tratamiento. Aunque todavía requiere aprobación regulatoria, el dato generó expectativa porque se acerca a niveles de descenso de peso históricamente asociados a la cirugía bariátrica.
De todos modos, los especialistas advierten que estos medicamentos no deben utilizarse sin control médico. En Argentina, ANMAT recordó este año que los productos con tirzepatida autorizados son de venta bajo receta y solo pueden comercializarse en farmacias habilitadas; además, prohibió un producto ofrecido ilegalmente por internet por no contar con registro sanitario. La recomendación central es evitar la automedicación, no comprar fármacos por redes sociales o plataformas informales y consultar siempre con profesionales de la salud antes de iniciar cualquier tratamiento.

