El Gobierno de Javier Milei oficializó la prohibición de los cargos hereditarios en el Sector Público mediante el Decreto 959/2024, publicado en el Boletín Oficial. La medida, anunciada previamente por el vocero presidencial Manuel Adorni y el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, establece que para obtener empleo en el Sector Público Nacional no se admitirá «ningún privilegio sustentado en vínculos hereditarios». La norma busca evitar que familiares de empleados fallecidos hereden automáticamente sus puestos en organismos del Estado.
La nueva disposición ordena a todas las entidades del Sector Público Nacional ajustar sus reglamentos a esta normativa en un plazo de 30 días. En casos donde las autoridades no tengan la capacidad directa para realizar estos cambios, se les solicita tomar las medidas necesarias para adecuarse. Además, el decreto invita a las provincias, a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y a los municipios a implementar normativas similares para erradicar los cargos hereditarios en sus jurisdicciones.
El vocero Adorni calificó la existencia de estos cargos como un “privilegio insólito e injusto”, señalando que eran parte de un modelo “medieval” que la actual gestión decidió eliminar. Durante su intervención, mencionó a organismos como la ex-AFIP (ahora ARCA), la ANSES y el Banco Central como ejemplos de entidades donde se practicaba esta modalidad. Según Adorni, la medida es un paso hacia una administración pública basada en mérito, alejándose de lo que denominó un “botín” de cargos para familiares de empleados.
El ministro Sturzenegger también defendió la medida, evocando ideales de la Revolución Francesa y la Constitución de 1853 en Argentina, donde se buscaba eliminar privilegios de sangre. Al respecto, recordó que, durante su gestión en el Banco Central bajo el gobierno de Mauricio Macri, ya había impulsado la eliminación de estos cargos. Sin embargo, aseguró que la administración posterior los reincorporó, algo que consideró “hipócrita”.

