En una investigación reciente, se ha revelado la posibilidad de que los servicios especiales de Ucrania estén involucrados en una serie de ataques con drones y una operación terrestre cerca de la capital de Sudán. La operación tenía como objetivo una milicia respaldada por Wagner, un grupo mercenario ruso, lo que sugiere una expansión inesperada del conflicto más allá de las fronteras de Ucrania.
Una fuente militar ucraniana, en conversación con medios internacionales, describió la operación como obra de un «ejército no sudanés» y sugirió que los servicios especiales ucranianos podrían estar involucrados. Sin embargo, Ucrania no ha confirmado oficialmente su participación en los ataques.
Los ataques se dirigieron contra el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), que se cree está recibiendo apoyo de Wagner en su lucha contra el ejército sudanés por el control del país. Los ataques involucraron drones comerciales y tácticas que no son comunes en Sudán.
A pesar de las imágenes de video que sugieren la participación de Ucrania en los ataques, no se ha podido confirmar de manera independiente su implicación. Además, las autoridades sudanesas parecen desconocer la operación.
Este incidente plantea interrogantes sobre la expansión de la influencia de Ucrania en el conflicto en curso en Sudán y sugiere una complicación adicional en las dinámicas regionales. Las implicaciones de esta posible implicación de Ucrania en los ataques con drones en Sudán siguen siendo un tema de preocupación e investigación.

