El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este miércoles que el arancel del 145 % impuesto a la mayoría de las importaciones procedentes de China se mantendrá vigente «por ahora». Al ser consultado en el Despacho Oval sobre la posibilidad de reducir estas tasas para facilitar el diálogo con el país asiático, respondió tajante: “No”. La declaración tuvo un efecto inmediato en Wall Street, donde las acciones registraron una leve baja.
Desde que se inició la escalada arancelaria en marzo, el comercio bilateral entre ambas potencias ha sufrido un fuerte estancamiento. No obstante, se espera que esta semana los principales negociadores comerciales del gobierno estadounidense mantengan un primer encuentro con sus pares chinos, lo que genera expectativas sobre una posible distensión.
China, por su parte, ha reclamado en varias oportunidades el levantamiento de los aranceles. “Cualquier forma de presión o coerción es inaceptable para China”, manifestó el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Lin Jian, quien además negó que su país se haya sentado a negociar a pedido de Washington. “Dijeron que nosotros iniciamos? Bueno, creo que deberían revisar sus archivos”, retrucó Trump.
El conflicto comercial entre las dos mayores economías del mundo mantiene en vilo a los mercados internacionales y podría definir el rumbo de la economía global en los próximos meses. Mientras tanto, los puertos chinos, como el de Shanghái, continúan acumulando contenedores en espera de definiciones.

