El 23 de diciembre de 1951 marcó la temprana partida de Enrique Santos Discépolo, uno de los mayores exponentes del tango argentino. Nacido el 27 de marzo de 1901 en Buenos Aires, Discépolo dejó un legado imborrable con obras como Cambalache, Uno y Yira yira, reconocidas por su profundo contenido filosófico y dramático. Su carrera multifacética como actor, compositor y dramaturgo lo consolidó como una figura central en la cultura rioplatense.
Formado bajo la guía de su hermano Armando, pionero del grotesco rioplatense, Discépolo incursionó en el teatro antes de dedicarse al tango. Aunque sus inicios fueron resistidos, su talento floreció en 1928 con el éxito de Esta noche me emborracho, interpretado por Azucena Maizani. Desde entonces, sus tangos se convirtieron en clásicos inmortales, caracterizados por una profunda crítica social y un estilo único que persiste en el tiempo.
Además de su impacto artístico, Discépolo fue reconocido por su compromiso político y social, lo que le valió tanto admiración como controversias. Su legado, definido por la autenticidad y el ingenio, continúa vigente, siendo un símbolo del espíritu porteño y una referencia ineludible en la música y el pensamiento argentino.

