El 29 de enero se conmemora el Día Mundial contra la Lepra, una jornada establecida en 1954 por el periodista francés Raoul Follereau con el objetivo de crear conciencia sobre esta enfermedad y reducir el estigma asociado a quienes la padecen. La lepra, también conocida como enfermedad de Hansen, es una afección infecciosa crónica que afecta principalmente la piel, los nervios periféricos, las mucosas de las vías respiratorias y los ojos. Aunque es curable con un diagnóstico y tratamiento oportunos, aún persisten desafíos significativos en su erradicación.
A pesar de los avances médicos, la lepra sigue siendo un problema de salud pública en varias regiones del mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2023 se registraron 182,815 nuevos casos a nivel global, lo que representa un incremento del 5% respecto al año anterior. Factores como el diagnóstico tardío, el estigma social y la falta de voluntad política contribuyen a la persistencia de la enfermedad, especialmente en países como India, que reportó más de 107,000 nuevos casos en 2023.
Organizaciones como la Fundación Fontilles y la OMS trabajan incansablemente para erradicar la lepra y educar sobre su manejo y prevención. Sin embargo, el estigma asociado continúa siendo un obstáculo importante, afectando la calidad de vida y las oportunidades de los pacientes y sus familias. En este Día Mundial contra la Lepra, se hace un llamado a la comunidad internacional para unir esfuerzos en la eliminación de esta enfermedad y la discriminación que la rodea.

