Con la llegada del verano y el aumento de temperaturas, el Ministerio de Salud de Jujuy reiteró la importancia de adoptar hábitos preventivos para evitar problemas como insolaciones y deshidrataciones, especialmente en los grupos más vulnerables, como bebés, niños, embarazadas, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. Estas medidas buscan minimizar los riesgos asociados con la mayor exposición solar y las altas temperaturas propias de la temporada.
El cuidado de la piel es esencial en esta época, destacándose la fotoprotección como un hábito diario. El uso de protector solar, con un factor igual o superior a 30, debe aplicarse en todo el cuerpo y renovarse cada dos horas o tras salir del agua. Asimismo, se recomienda evitar la exposición directa al sol entre las 10 y las 16 horas. Para los bebés menores de un año, el contacto directo con el sol está contraindicado, y desde los seis meses deben usar protector solar con reaplicaciones constantes.
Otro aspecto a considerar es la prevención del golpe de calor, un trastorno que puede provocar fiebre alta, náuseas, taquicardia y deshidratación severa. Para prevenirlo, se recomienda evitar actividades físicas intensas en horarios de alta radiación solar, utilizar ropa liviana y de colores claros, protegerse con sombreros y lentes de sol, y aumentar la ingesta de agua, incluso si no se siente sed. También se aconseja consumir alimentos frescos como frutas y verduras, dejando de lado las comidas abundantes y las bebidas muy frías o con exceso de azúcar.
Estas acciones preventivas buscan garantizar un verano saludable, reduciendo los riesgos asociados al calor y la exposición solar. La población es instada a seguir estas recomendaciones y a buscar orientación médica en caso de presentar síntomas relacionados con el golpe de calor u otros problemas de salud derivados de las altas temperaturas.

